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Skin allergies in equines

Summer eczema (Sweet Itch, in the UK) is the most common allergic skin disease of horses and other equines all over the world. It is a chronic, seasonally recurring dermatitis due to a local hypersensitivity reaction to specific allergens in the saliva of gnats of the species Culicoides, in particular, Culicoides pulicaris. As the aetiology is normally associated with biting insects, the disease is therefore also called insect bite hypersensitivity. It is a distressing skin condition whose typical clinical signs include intense pruritus with following skin lesions, self-excoriation resulting in open wounds and secondary infections being the areas usually affected mostly the mane, tail and withers. Midges usually attack the dorsal surface of the horse and clinical signs often develop in these areas. It is caused an intense irritation with itching that can become so severe that the equine will constantly rub affected areas to try to relieve it. It can lead also to hair loss apart from damage to the skin.

Summer eczema is especially difficult to treat and once a horse develops the condition it recurs every summer. There are a wide variety of treatments but universally the only effective one is preventative. Thus, the main aim of treatment is to minimize contact with insects and relieve allergic symptoms. The occurrence of Sweet Itch can be prevented and controlled by decreasing the horse’s exposure to the midges using e.g. insect-proof screens in the stable or insect repellents and insecticides that may help control the midges and prevent them from biting the horse. Effective insecticides are those comprising pyrethrins or pyrethroids. Moreover, corticosteroids may temporarily reduce the effect of itch but they can increase side effects such as the risk of inducing laminitis. Furthermore, antihistamines seem to be effective though at high doses. In the treatment of horses affected it can be an advantage to maintain healthy skin. For this purpose, there are nutritional supplements containing a specialised formulation of water-soluble vitamins and minerals, including nicotinamide.

Alergias cutáneas en equinos

El eczema de verano (Sweet Itch, en Reino Unido) es la enfermedad cutánea alérgica más común en caballos y otros equinos en el mundo. Es una dermatitis recurrente estacional, crónica, debida a una reacción de hipersensibilidad local a alérgenos específicos en la saliva de los jejenes de la especie Culicoides, en particular, Culicoides pulicaris. Como la etiología normalmente se asocia a insectos picadores, la enfermedad también se denomina, por lo tanto, hipersensibilidad a la picadura de insectos. Es una enfermedad cutánea angustiante, cuyos signos clínicos típicos incluyen prurito intenso con posteriores lesiones cutáneas, autoescoriación que da como resultado heridas abiertas e infecciones secundarias, siendo normalmente las áreas afectadas la crin, la cola y la cruz, principalmente. Los mosquitos pequeños normalmente atacan la superficie dorsal del caballo y, con frecuencia, se desarrollan signos clínicos en estas áreas. Se ocasiona una intensa irritación con comezón que puede ser tan severa que el equino se frotará constantemente las áreas afectadas para intentar aliviarlas. Puede conducir también a pérdida de pelo aparte de daño a la piel.

El eczema de verano es especialmente difícil de tratar y una vez que el caballo desarrolla la enfermedad, esta recurre cada verano. Hay una extensa variedad de tratamientos, pero el único universalmente eficaz es el preventivo. Así, los principales objetivos del tratamiento son minimizar el contacto con los insectos y aliviar los síntomas alérgicos. La aparición de eczema de verano puede prevenirse y controlarse disminuyendo la exposición del caballo a los mosquitos pequeños usando, por ejemplo, pantallas a prueba de insectos en el establo o repelentes de insectos e insecticidas, que pueden ayudar a controlar los mosquitos pequeños y prevenir que piquen a los caballos. Los insecticidas eficaces son los que comprenden piretrinas o piretroides. Además, los corticosteroides pueden reducir temporalmente el efecto de la comezón, pero pueden aumentar efectos secundarios como el riesgo de inducir laminitis. Por otro lado, las antihistaminas parecen eficaces, aunque a dosis altas. En el tratamiento de los caballos afectados puede ser ventajoso mantener una piel sana. Para este fin, hay suplementos nutricionales que contienen una formulación especializada de vitaminas y minerales solubles en agua, que incluye nicotinamida.